RECTOPEXIA LAPAROSCÓPICA

Los trastornos del suelo pélvico se producen por una debilidad ,o incluso un daño directo a la muculatura que conforma el suelo de la pelvis.

Frecuentemente ( aunque no de forma exclusiva) afecta a mujeres tras los embarazos y el parto, y también a medida que con la edad, se va debilitando la sujeción de esta musculatura.

Estas alteraciones, en ocasiones, se manifiestan con la aparición de prolapsos de órganos pélvicos, como pueden ser prolapsos rectales, vaginales o uterinos (colpocele e histerocele), vejiga (cistocele) así como rectocele (protusión del recto en la cara posterior de la vagina).

Mediante la rectopexia laparoscópica, o la rectosacrocolpopexia laparoscópica, se consigue realizar una reparación del suelo de la pelvis de forma global, generalmente mediante la colocación de una malla, que permite reparar los trastorno del recto y el tabique rectovaginal, permitiendo además realizar una sujeción añadida del útero y la vagina así como de la vejiga se fuera necesario.

El abordaje mínimamente invasivo mediante laparoscopia favorece la disminución de la agresión, permitiendo por tanto un menor dolor postoperatorio y un alta precoz.

 

TAMIS. ABORDAJE TRANSANAL MINIMAMENTE INVASIVO.

El abordaje de las lesiones rectales puede en ocasiones ser complejo, ya que por su localización, estas lesiones presentan una dificultad añadida en el tratamiento quirúrgico, asociando en ocasiones una significativa morbimortalidad al realizarse intervenciones resectivas por vía abdominal e incluso transanal.

La aparición de las técnicas mínimamente invasivas, y su implantación en el abordaje transanal, han permitido que se puedan abordar estas lesiones por vía transanal mínimamente invasiva.

En el TAMIS (Transanal Minimally Invasive Surgery), se introduce un dispositivo de puerto único por vía transanal, y de esta manera se pueden abordar diferentes lesiones rectales, como tumores benignos no resecables por vía endoscópica, e incluso tumores malignos en estadíos iniciales de la enfermedad.

La técnica se basa en la extirpación de la lesión rectal completa, con márgenes de resección adecuados, extirpando la pared rectal con espesor completo ( es decir, todas sus capas), por lo que en casos seleccionados, constituye una alternativa mínimamente invasiva para el tratamiento de lesiones benignas y malignas del recto, evitando la posible morbimortalidad asociada a la resección rectal radical.

Es preciso realizar un correcto estadiaje local y regional preoperatorio para valorar la indicación de este abordaje para las lesiones rectales.

DESARTERIALIZACION HEMORROIDAL GUIADA POR DOPPLER

La patología hemorroidal es una patología frecuente, que origina un menoscabo en la calidad de vida de los pacientes, que puede cursar con dolor, prurito ( es decir, picor en la región perianal), y prolapso de las hemorroides, lo cual puede impedir realizar las actividades de la vida cotidiana.

Existen múltiples tratamientos descritos en el tratamiento de esta patología, desde terapias conservadoras relacionadas con cambios de los hábitos de alimentación e higiene hasta terapias quirúrgicas para erradicar el trastorno.

La desarterialización hemorroidal se describió en 1995 por Morinaga. La técnica consiste en localizar el plexo hemorroidal ( es decir, los vasos que nutren la hemorroide) mediante una sonda Doppler, y posteriormente se trata dicho plexo mediante un punto de sutura. Este procedimiento se repite en todas la hemorroides que se detecten ( generalmente en torno a 6).

Mediante esta técnica, se consigue tratar las hemorroides sin tener que extirparlas, como se realiza de forma convencional, lo cual está en relación con un postoperatorio más favorable, pues se consigue realizar la técnica con un dolor mínimo.

 

 

HAEMORRHOIDAL ARTERIAL LIGATION

Haemorrhoidal disease is a common problem, with a clear impact in patients´s quality of life. Usually associated with pain, pruritus (meaning perianal itching) and haemorrhoidal prolapse, which can alter normal day activities.

Different tratments have been described, from conservative treatments in order to change alimentary and hygienic habits, up to more radical surgical techniques to try to ease this problem.

Arterial dearterialization was first described by Morinaga in 1995. Surgical technique implies localization of the haemorrhoidal plexus (meaning blood vessels feeding the haemorrhoid) by a doppler probe and then suturing it with a Stich. This procedure is repeated in all the haemorrhoids revelaed ( usually up to 6).

By this procedure, we can treat the haemorrhoid without excising it, thus allowing for a better postoperative recovery, associating less pain than coventional haemorrhoidal excision.

 

TAMIS (Transanal Minimally Invasive Surgery).

Surgical approach to rectal lesions may be difficult, due to the location of the disease. Abdominal surgical approach is related to an important rate of morbidity.

The implementation of Minimally Invasive Surgery to the transanal approach led to the appraisal of TAMIS.

By this technique, a Single Port surgical device is introduced transanally, thus allowing us to insert different instruments in order to complete the resection.

Different rectal lesion can be treated by this technique, like benign tumors non resectable by endoscopy, and even malignant lesion in early stage.

Correct preoperative staging of the lesion is mandatory in order to evaluate the indication for TAMIS.

RECTOCELE

A rectocele is defined as the protusion (hernia) of the rectum to teh posterior vaginal wall, (It can arouse uncommonly in males to the prostatic región)rectocele

It is indeed a common disease, frequently understimated, being tolerated by the patients for long periods of time, even when it can induce symptoms such as vaginal bulging (tipically when defecating), pain related to sexual intercourse (dyspareunia) and even prolapse of the rectocele trough the introitus.

It can often be associated to the Obstructive Defecation Syndrome(ODS), when a failure to relax the anal sphincter or pelvic floor muscles occurs while trying to defecate, therefore causing pain, constipation and tenesmus.

A rectocele can be treated by conservative measures such as bulky laxatives, high fiber diet, and adecuate water intake, but when this measures are not enough, a surgical repair may be needed.

This surgical intervention muy be done trough the vagina, rectum, perineum, or trough the abdomen (laparoscopic rectopexy), and sometimes by a combination of them.

Before a surgical approach to treat a pelvic floor disorder is chosen, including a rectocele, it is mandatory to perform a good medial examination, stablishing the severity and type of symptoms, on order to determine the best surgical treatment. Endorectal Ultrasound (ERUS) as well as ecodefecography are of great use in the diagnose of this pathology.

LAPAROSCOPIC RECTOPEXY

Pelvic floor disorders develop after a direct damage or by a weakness at the level of the pelvic floor muscles.

Frequently (but not only) affecting women after pregnancy and child delivery, and afterwards, when muscular weakness appears with aging.

This situation may lead to Pelvic Organ Prolapse (POP), as rectal, uterus and vagina (colpocele/uterine prolapse), urinary bladder ( cystocele) as well as rectocele (protusion of the rectum to the posterior vaginal wall).

By Laparoscopic rectopexy and/or sacrocolpopexy and rectopexy we can perform a global repair of the pelvic floor. By placing a mesh at this level we can, therefore, obtain proper correction of rectal prolapse, rectovaginal wall, as well as uterus, vaginal and bladder if needed.

Minimally invasive laparoscopic surgical approach diminishes agression, allowing for a quicker recovery and less postoperative pain.